La Orden Del Caldero Verde
Semillas Agroecológicas de: Pimiento Rojo
Semillas Agroecológicas de: Pimiento Rojo
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Sobre Mágico con 15 Semillas.
La historia del pimiento Morrón (o Rojo Común) en la Argentina es un hito de la fusión cultural y la adaptación agrícola. Representa cómo una planta nativa de América realizó un "viaje de ida y vuelta": partió hacia Europa tras la conquista, fue refinada por agricultores mediterráneos y regresó al Cono Sur de la mano de los inmigrantes para convertirse en un pilar de la identidad culinaria argentina.
Aquí tienes la evolución de esta variedad y por qué es inseparable del asado y la cocina porteña:
El origen: La conexión italo-española
Históricamente, aunque el pimiento es originario de la zona de Bolivia y Perú, la variedad que hoy llamamos "Morrón" en Argentina fue moldeada en España e Italia. Los inmigrantes que llegaron masivamente a Argentina entre finales del siglo XIX y principios del XX trajeron consigo semillas de los pimientos que consumían en sus tierras:
De España: El concepto de pimiento "morrón" (que significa "hocico" o "protuberancia", por su forma lobulada).
De Italia: La preferencia por pimientos de carne muy gruesa y dulce, ideales para asar y conservar en aceite.
El hito del Cinturón Verde Bonaerense
Lo que define la historia del Morrón en Argentina es su cultivo intensivo en los cinturones verdes (especialmente en La Plata y el Gran Buenos Aires) y en las provincias de Corrientes y Salta.
Adaptación local: Argentina logró desarrollar variedades locales adaptadas a su suelo, buscando siempre un pimiento de cuatro cascos (lóbulos). En el mercado argentino, el pimiento de cuatro cascos se considera "el macho" o el de mejor calidad por su estabilidad para mantenerse en pie al ser rellenado.
La anatomía del Morrón Argentino
Para el consumidor argentino, el "Rojo Común" debe cumplir con estándares muy específicos que lo diferencian de los pimientos alargados europeos:
Forma Cuadrada: Debe ser casi tan ancho como alto.
Paredes de Gran Espesor: La clave del morrón argentino es su "carne". Debe ser gruesa (hasta 8-10 mm) para que, al quemar la piel en la hornalla o la parrilla, quede suficiente pulpa para comer.
Dulzura Intensa: A diferencia de los pimientos verdes (que son el mismo fruto pero inmaduro), el morrón rojo ha transformado todos sus almidones en azúcar, eliminando cualquier rastro de amargor.
El Pimiento y el Ritual del Asado
Un capítulo fundamental de su historia es su integración en la parrilla. El morrón no es solo un ingrediente; es el acompañamiento cromático y gustativo del asado:
El "Morrón con Huevo": Una tradición argentina que consiste en cortar el pimiento a la mitad, quitar las semillas y usarlo como "recipiente" sobre la parrilla para cocinar un huevo en su interior. Esta técnica aprovecha la resistencia de la piel del morrón al fuego directo.
Curiosidad: El "Rojo" vs. el "Verde"
En la Argentina existe una distinción comercial histórica: aunque botánicamente son el mismo fruto, el Morrón Rojo suele ser más costoso debido a que requiere más tiempo en la planta (mayor riesgo de plagas y clima) para alcanzar su madurez total. Esto ha generado que el pimiento rojo se asocie a platos de celebración o conservas de calidad, mientras que el verde se reserva para bases de cocción como el sofrito (el "tuco").
El Morrón hoy
Hoy en día, Argentina es un gran productor y consumidor, habiendo tecnificado su cultivo en invernaderos para tener "Morrón Rojo" durante todo el año, incluso en invierno. Se ha convertido en un ingrediente "estrella" que define el sabor de las empanadas, el matambre a la pizza y el indispensable chimichurri.
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