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Semillas Agroecológicas de: Melón Jakes
Semillas Agroecológicas de: Melón Jakes
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La historia del melón Jake’s (o Jake’s Heirloom) es un relato fascinante de supervivencia y migración. Al igual que el maíz dulce Honey, esta variedad representa un puente entre el pasado agrícola de las comunidades indígenas y el esfuerzo de las familias inmigrantes por preservar sus raíces a través de la tierra. No es solo un fruto; es una cápsula del tiempo genética que estuvo a punto de desaparecer.
Aquí tienes la evolución de esta variedad y por qué es considerada una de las "reliquias" más valiosas del mundo hortícola:
El rescate de una reliquia olvidada
Históricamente, muchas variedades de melón se perdieron con la llegada de la agricultura industrial, que priorizaba frutos de piel dura y maduración uniforme para el transporte. El melón Jake's sobrevivió gracias a la tenacidad de coleccionistas y agricultores locales que se negaron a dejar morir los sabores de sus ancestros.
Su reaparición en los catálogos de semillas antiguas (como Baker Creek Heirloom Seeds) marcó un hito, permitiendo que un melón que solo existía en huertos familiares de Manitoba y el suroeste de EE. UU. llegara a los jardines de todo el mundo.
El misterio de su origen: De Ucrania a América
La historia del melón Jake’s tiene dos vertientes legendarias que lo hacen único:
La conexión Mennonita: Se cree que las semillas originales fueron traídas desde el sur de Ucrania hacia Canadá en 1874 por familias mennonitas (específicamente por los antepasados de Jake Rempel). Estas familias llevaban las semillas cosidas en los dobladillos de sus ropas para asegurar su sustento en el "Nuevo Mundo".
El parecido Pueblo: Lo más sorprendente es que, al ser cultivado en América, miembros de la tribu Pueblo identificaron este melón como casi idéntico a una variedad indígena extinta llamada "Snake in the Shed" (Serpiente en el cobertizo). Esto sugiere que el melón Jake’s podría ser un pariente cercano de las antiguas variedades que los españoles introdujeron en el suroeste americano hace siglos.
Anatomía de un melón "Jake’s"
A diferencia de los melones redondos y perfectos del supermercado, el Jake’s es una explosión de irregularidad y color:
Apariencia: Es un melón de gran tamaño y forma ovalada. Su corteza es de un color bronceado o canela, salpicada de manchas irregulares de color naranja y gris, lo que le da un aspecto casi prehistórico o mineral.
La Pulpa: Al cortarlo, revela una pulpa de color amarillo-anaranjado intenso, muy densa y con una fragancia que llena toda una habitación.
Características que lo hacen único
Sabor Complejo: No es simplemente "dulce". El Jake’s es famoso por tener un perfil de sabor profundo, con notas que recuerdan al almizcle, la miel y un ligero toque de especias, algo que los híbridos modernos han perdido en favor del azúcar puro.
Resistencia al clima: Al haber sido seleccionado por familias que vivían en condiciones difíciles, es una planta extremadamente vigorosa que soporta variaciones de temperatura mejor que la mayoría de los melones tipo "Cantalupo".
Textura Mantecosa: Su carne tiene una consistencia que se funde en la boca, ideal para comerse directamente con cuchara o para maridajes con jamón y quesos curados.
Curiosidad: El melón "con corazón de mazorca"
Existe una variante del Jake’s (a veces llamada Cershownski) que tiene una característica botánica extraña: las semillas no están sueltas en una cavidad central, sino adheridas a una estructura central firme que parece una pequeña mazorca de maíz. Para comerlo, la tradición familiar dicta que no se debe cortar en rodajas, sino girar las dos mitades del melón para "desprender" el corazón de semillas, una técnica que los descendientes de la familia Rempel han practicado por más de 150 años.
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